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Los viñedos vuelven a la vida: primavera en Bodega del Abad

No cabe duda de que la que estamos viviendo es una situación excepcional, los habitantes de medio mundo paramos. Nos quedamos en casa o cambiamos nuestras rutinas laborales. En definitiva, nos adaptamos a este nuevo y, en ocasiones, complicado contexto. Sin embargo, aunque nuestra vida se ve modificada en muchos aspectos, hay un ciclo que continúa con su calendario, dejándonos estampas mágicas y maravillosas en primavera. Nos referimos al de los viñedos de Bodega del Abad.

Y es que la primavera es un momento muy especial para nuestras viñas. Tras el parón invernal en el que la planta baja todas sus reservas a las raíces para sobrevivir al frío, el aumento de temperaturas que experimentamos en estas semanas hace que la savia vuelva a correr por toda la vid.

En este momento se dan situaciones muy curiosas, como es el llamado lloro de la viña, que se produce cuando, en ese camino que inicia de nuevo, la savia se encuentra con los cortes realizados en la poda y, al no tener rama que abastecer, cae en forma de gotas al suelo. Lágrimas de savia que nos muestran el renacer del viñedo.

Pero, además, este resurgir de las viñas tras el parón invernal trae consigo un cambio de color. Del oscuro marrón que predominaba en invierno, al verde de las hojas que vuelven a crecer. Incluso a los tonos rosados que se aprecian en las flores que surgen con la floración.

Las circunstancias especiales que vivimos impiden que podáis acercaros a conocer nuestros viñedos bercianos, pero a través de nuestras redes sociales (Facebook, Instagram y Twitter) procuramos haceros llegar las imágenes de esta nueva y maravillosa etapa primaveral. Creednos cuando os decimos que la magia ha llegado a los viñedos de Bodega del Abad.